El Estado y Senadis hablan mucho de políticas dirigidas a las PcD y la Inclusión de éstas a la sociedad, pero en rigor: ¿Qué tan cierto es esto en la realidad?

 

¿Qué sucede cuando una persona nace con una Discapacidad física severa? ¿Qué sucede cuando un joven tiene un accidente y queda postrado? ¿El Estado y las políticas sociales están preparadas para afrontar esta problemática e Insertar a estas personas a la sociedad?

 

Éste análisis tan simple ha quedado fuera del Congreso y si es que lo han tratado ha sido de una manera muy superficial porque la situación sigue igual y actualmente hay muchos jóvenes postrados y mirando el techo en sus hogares.

 

Pareciera ser que es Ley que cada vez que hay una persona con Discapacidad física severa el sistema lo condena a quedar postrado y truncar sus proyectos de vida. Muchos dirán depende sólo de él y de su familia salir adelante pese a sus limitaciones.

Pues no es así, una persona en estas condiciones puede tener toda la fuerza de voluntad del mundo por sacar adelante sus aspiraciones y proyectos, pero si el Estado y la sociedad no ofrecen las herramientas necesarias se quedará solamente en el intento y no lo logrará. Esto es una cruel realidad que muy pocos ven, pero la viven millones de jóvenes y sus familias.

 

Pobreza y Discapacidad van directamente de la mano. Para el sistema una PcD es casi sinónimo de inútil, no funcional y el Estado como medida da pensiones asistenciales miserables que son una vergüenza país ¿Qué persona puede  sobrevivir con $80.000 mensuales?

 

Senadis es sólo un parche ante esta temática, no resuelven desde la raíz la problemática.

 

Seguimos en una sociedad excluyente, con un sistema gubernamental ineficiente, con políticas sociales paliativas que de ningún modo son una solución definitiva (parches y más parches).

 

¿CUÁNTAS SON LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD (PcD) QUE SE

ENCUENTRAN ACTUALMENTE ESTUDIANDO EN CHILE?

 

El 12,9% de los chilenos y chilenas viven con discapacidad; 2.068.072 personas con discapacidad (PcD). Es decir, 1 de cada 8 personas presenta esta condición. Mientras que en la población total las personas que se encuentran actualmente estudiando representan el 27.5% de la población, en las personas con discapacidad solamente alcanzan el 8.5%.

 

Al analizar la situación de las personas con discapacidad según el nivel de educación que han alcanzado al momento de aplicar la encuesta, notamos que es

bastante menor que el total de la población chilena. De esta manera, las personas con discapacidad que han accedido a alguna instancia de educación superior1, independiente si completaron la educación, equivalen al 6.6% de las personas con discapacidad. En cambio el 14.2% del total de la población chilena ha accedido a alguna instancia de educación superior al momento de aplicación de la encuesta. D e las personas con discapacidad que han accedido a la educación superior, el 60% no ha completado sus estudios. Al contrario, 2 de cada 5 personas con discapacidad que han accedido a alguna instancia de educación superior, han terminado sus estudios. Esta situación es bastante similar a las que viven todos los chilenos: el 44% de los chilenos que accede a educación superior completan sus estudios. Podemos concluir que las personas con discapacidad presentan los mismos problemas para darle continuidad a sus estudios superiores que las personas sin discapacidad. La brecha se agranda en el acceso a la educación superior.         (FUENTE: SENADIS).

¿Tenemos Universidades con políticas de Inclusión? ¿Cómo lo hace un joven con tetraplejia o un joven ciego para estudiar en Chile? .

 

SENADIS hace infinidades de Estudios y Estadísticas sobre la situación de las PcD lo que equivale un gasto ostentoso. Mi pregunta ¿Para qué tanto Estudio si en concreto no se hace nada y el problema sigue tal cual?

Se habrán preguntado ¿Cómo estudia un tetrapléjico? Cómo se moviliza a la U? ¿Còmo toma apuntes? ¿Quién lo asiste? ¿Cómo se siente como alumno? ¿Qué necesita? ¿Cómo lo hago para estudiar?

 SENADIS dice estamos trabajando para que sus derechos sean respetados, esto no es un discurso político, es una realidad y para ello nos encontramos trabajando colaborativamente con las instituciones de educación superior y MINEDUC, los cambios siempre son progresivos.

Pero la realidad es totalmente distinta, no hay leyes de Inclusión en las Universidades.

SENADIS no a la raíz del problema. Nadie ha pensado ¿por qué tantos jóvenes con Discapacidad no logran sacar un título profesional.

Los discursos bonitos no sirven. Hay que llegar a la raíz del problema y desde ahí actuar.

 

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